La Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas (CUPRA) emitió un comunicado para desmentir enérgicamente las recientes declaraciones de Conrado Ferber, ex titular del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Ferber había sostenido en un artículo de opinión que el pollo en Uruguay no constituye una fuente de proteína económica y de fácil acceso, como sí lo es globalmente, y que el valor de un corte premium de pollo, como la suprema, se equipara al de la carne vacuna.
En su publicación, difundida por El Observador, Ferber también había aludido a un supuesto «entramado» político y empresarial que habría protegido al sector avícola tras el fracaso de las exportaciones a Venezuela. Asimismo, mencionó la influencia de un «lobby poderoso» que, según él, perpetuaría un «mercado cautivo, costoso y de calidad cuestionable», generando precios elevados que impulsarían el contrabando de pollo desde Brasil.
La gremial avícola manifestó un «absoluto rechazo» a estas afirmaciones. Contrariamente a lo planteado, CUPRA sostuvo que «el consumidor uruguayo no abona un precio elevado por el pollo», destacando que «la carne aviar se posiciona como la proteína más accesible del mercado». La entidad explicó que la suprema, siendo el corte de mayor valor dentro del pollo, tiene un precio que oscila entre los 10 y 17 dólares, lo que representa «un tercio o menos» del costo de un corte premium de carne bovina. Por ello, categóricamente declararon que «lo que dice Ferber es falso». Subrayaron que la eficiencia en la conversión del animal y las continuas inversiones en la cadena productiva, aspectos que Ferber debería conocer dada su trayectoria en INAC, justifican la estructura de precios actual.
En cuanto a la acusación de un «lobby poderoso», CUPRA aclaró que, durante la gestión de Ferber en el INAC, el sector avícola obtuvo un asiento en la Junta directiva del instituto mediante una decisión unánime del Parlamento. Esto, según la cámara, no evidencia la existencia de un lobby, sino el reconocimiento del sistema político al «trabajo y el impacto social de la cadena productiva» avícola.
La entidad avícola expresó una visión «radicalmente opuesta» a la de Ferber, enfatizando la necesidad de que los gobiernos continúen respaldando al sector, particularmente en lo que respecta a la apertura de nuevos mercados, el fomento de la capacidad exportadora y la mejora continua de los estándares de calidad, labor que ya se realiza en coordinación con equipos técnicos de INAC, MGAP y Cancillería. CUPRA interpretó las advertencias de Ferber sobre la llegada de inversores con plantas automatizadas y estándares internacionales no como una amenaza, sino como una oportunidad, declarando un «Ojalá eso sucediera». Argumentaron que el consumo de carne aviar en Uruguay es la mitad que en países vecinos y las exportaciones son aún modestas, lo que indica un «amplio margen para el crecimiento», prometiendo consigo «más empleo y desarrollo local» en regiones que lo requieren.
A pesar de las marcadas discrepancias, CUPRA identificó un único punto de acuerdo con Ferber: la preocupación por el contrabando de productos avícolas, especialmente por las implicancias sanitarias que conlleva. La cámara recordó que es responsabilidad del INAC, institución que Ferber lideró, garantizar las condiciones sanitarias de los productos cárnicos, y reconoció la inquietud de las actuales autoridades al respecto, aunque el problema del contrabando persiste.
Fuente: Enlace Original

Dejar una contestacion