Este viernes, a las 13:25 horas, un avión Hércules de la Fuerza Aérea Uruguaya aterrizó en Concepción, Chile, transportando a 31 bomberos y equipos médicos que se sumarán a los esfuerzos para controlar los incendios que han causado al menos 21 muertes en el sur del país. El contingente había despegado a las 9:29 de la mañana desde el Aeropuerto de Carrasco, con destino inicial a la región de Ñuble, situada a unos 400 kilómetros de Santiago.
La misión de los bomberos comenzará este mismo viernes y se extenderá hasta el 31 de enero, fecha prevista para su retorno, según informó a Subrayado Leandro Palomeque, director del Sinae. Los efectivos llevan consigo equipamiento manual especializado para la creación de cortafuegos y el combate directo a las llamas, además de una camioneta de la institución. Palomeque explicó que, conforme a lo coordinado con Chile, el Estado uruguayo asume los costos del traslado aéreo, los seguros de vida de su personal y el equipamiento. Por su parte, el país trasandino se encargará del alojamiento y la alimentación. Se prevé que trabajen exclusivamente durante las horas diurnas en la región de Ñuble, área designada por el gobierno chileno, sumando un total de siete jornadas laborales.
El presidente Yamandú Orsi confirmó esta colaboración luego de que el gobierno chileno solicitara asistencia, destacando que el apoyo requerido es principalmente humano, ya que en muchas zonas afectadas es imposible el acceso de maquinaria pesada. Orsi también recordó que Uruguay ha enviado efectivos en situaciones similares en el pasado. El presidente chileno, Gabriel Boric, expresó su agradecimiento por la solidaridad internacional, mencionando la ayuda recibida de México, Uruguay, Portugal, Brasil, Paraguay, y Estados Unidos a través de su embajada. Los incendios, que se iniciaron el 17 de enero, escalaron drásticamente el domingo y el lunes, cuando las altas temperaturas y los fuertes vientos propagaron el fuego hacia zonas habitadas. Las regiones de Ñuble, la Araucanía y Biobío son las que concentran los daños más severos, con miles de personas sin hogar y sin reportes de ciudadanos uruguayos afectados.
En paralelo, la Fiscalía de Chile anunció el jueves por la noche la detención del presunto autor del incendio forestal que causó la mayoría de las 21 víctimas. Durante los últimos cuatro días, ya se habían reportado las capturas de otros tres sospechosos en Biobío, la región más castigada, y en la Araucanía; los incendios también alcanzaron Ñuble. El gobierno estima en 20.000 el número de damnificados. Por orden de la Fiscalía, la policía detuvo a un cuarto hombre, un chileno de 39 años con antecedentes policiales por lesiones graves e infracciones a la ley de propiedad industrial e intelectual, acusado de provocar las 20 muertes en Biobío, según la fiscal regional Marcela Cartagena. La víctima restante falleció en Ñuble. Este individuo será presentado ante la justicia este viernes, aunque la Fiscalía no ha precisado los cargos específicos. Uno de los detenidos por los incendios ya ha sido puesto en libertad. Los fuegos se iniciaron el sábado y se extendieron rápidamente a zonas pobladas, impulsados por los vientos del intenso verano austral. En Biobío, a unos 500 km de Santiago, las localidades más afectadas son Penco, Lirquén y Tomé. Previamente, otro sospechoso fue detenido por presuntamente iniciar quemas en el sector de Punta de Parra, Biobío, durante el toque de queda, sorprendido por la policía con un encendedor, un bastón retráctil y cocaína base. (Con información de AFP).
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