14 de mayo de 2026, 11:42hs
El presidente Yamandú Orsi, en una entrevista concedida al canal de YouTube «Casillero Vacío», abordó, entre otros temas, la seguridad pública y sus declaraciones previas acerca de la estrategia implementada por el presidente Nayib Bukele en El Salvador. Dicha política, si bien ha sido blanco de críticas por presuntas vulneraciones a los derechos humanos, logró una reducción histórica en la tasa de homicidios de la nación centroamericana, acercándola a niveles casi inexistentes.
Meses atrás, Orsi había señalado en una conversación con el semanario Búsqueda la necesidad de «analizar» el fenómeno Bukele. Su propósito no era replicar dichas medidas en Uruguay, sino comprender las motivaciones subyacentes a la demanda ciudadana de mayor seguridad.
Durante la entrevista en «Casillero Vacío», publicada el pasado miércoles, Orsi reiteró su llamado a «analizar» la situación en El Salvador. «Vamos a analizarlo», insistió, revelando entonces un dato arrojado por una reciente encuesta sobre el apoyo de los votantes frenteamplistas a las tácticas de Bukele.
«Que el 50% de los votantes del Frente Amplio en Uruguay simpatiza con Bukele, una encuesta dio eso, tremendo, ¿no?», afirmó Orsi. Y continuó: «La izquierda llegó tarde a esta discusión, en Europa también. En vez de hablar de seguridad hablábamos de convivencia… la derecha te tomó la bandera de la seguridad, que es un derecho humano, y lo monopolizó durante tiempo. No quiere decir que la izquierda cuando llega al gobierno no actuara en seguridad, actuaba, ahora, el riesgo a caer en un discurso facilongo te hacía de repente hablar, de decir Gre Gre para decir Gregorio”.
**Políticas inviables en Uruguay**
Orsi fue enfático al declarar que las estrategias de Bukele son «inaplicables» en el contexto uruguayo. Detalló su perspectiva sobre la actual coyuntura de inseguridad en Uruguay y la región, describiéndola como un desafío de crimen organizado y narcotráfico donde «las redes de narcotraficantes, las redes de criminales» superan en influencia al propio Estado.
El mandatario explicó que, en un escenario donde las fronteras han dejado de ser un impedimento, «tenés que empezar a escalar la discusión y decir, muchachos, este bicho existe, no podés decir: este bicho no existe». Subrayó que la seguridad es un derecho humano fundamental y que la izquierda tardó en incorporar esta problemática a su agenda, a menudo por temor a caer en simplificaciones. Sin embargo, Orsi utilizó el dato de la encuesta sobre la simpatía hacia Bukele como una «caricatura» para ilustrar la frustración ciudadana ante la falta de soluciones estatales. «Mucha gente de repente se debe haber cansado de que el Estado no le resuelva ese otro capítulo, que es el de, como te dicen, poder andar tranquilo. Vuelvo a decir, son políticas inaplicables en Uruguay, imaginarse nomás, ya de pique, de conocer lo que es”, sentenció.
**Énfasis en la «Inteligencia»**
Para enfrentar la compleja realidad del narcotráfico y mejorar la seguridad, Orsi propuso un abordaje integral que priorice la «inteligencia, en toda su dimensión». Resaltó la crucial importancia de la coordinación con los países vecinos, indicando que los éxitos regionales en esta materia se han logrado precisamente cuando la colaboración funciona eficazmente. Esto, según él, implica «salirte de los carriles normales de política de seguridad pública», con la tecnología ocupando un lugar central en este nuevo enfoque.
Finalmente, Orsi advirtió contra la tendencia a explicar toda la criminalidad únicamente por factores sociales. Aunque reconoció que la marginalidad y la situación social pueden influir, destacó la aparición de una amenaza diferente: un «sofisticado plan de negocios» del narcotráfico que «se te mete por lugares que no te das cuenta, te entra por un escritorio no con una persona armada». Por ello, argumentó la necesidad de una inteligencia mucho más avanzada y un enfoque multidimensional. Criticó que la izquierda haya debatido por mucho tiempo si solo se debía abordar lo macro, descuidando lo micro: «la señora que vive en la esquina también necesita que tu le resuelvas, y a veces lo simbólico tiene un peso enorme». Concluyó alertando sobre uno de los síntomas de la sociedad latinoamericana «rota»: la retirada del Estado de los territorios. «Si la seguridad en un barrio te la da el narco, ahí perdiste», afirmó.
Fuente: Enlace Original

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