En Uruguay, el 29 de mayo no es solo una fecha más en el calendario; se celebra el Día de la Carne, un reconocimiento a un acontecimiento transformador que, hace 150 años, revolucionó la agroindustria cárnica del país. Este hito se remonta a la primera vez que un navío zarpó del puerto de Montevideo con un cargamento de carne uruguaya refrigerada, con destino al continente europeo. La embarcación, bautizada como Le Frigorifique, albergaba en sus compartimentos un novedoso sistema de refrigeración, concebido por el ingenioso ingeniero francés Charles Tellier.
En un periodo donde la preservación de productos perecederos durante viajes prolongados era una dificultad considerable, Tellier, a quien posteriormente se le conocería como «el padre del frío», ideó una técnica que permitía mantener la carne en óptimas condiciones a lo largo de extensas travesías marítimas. Tellier (1828-1913), con el apoyo clave de los uruguayos Francisco Lecocq y Federico Nin Reyes, fue el artífice de un avance sin precedentes para la industria cárnica global, dejando una huella profunda y duradera.
Aquel histórico trayecto del Le Frigorifique se inició el 29 de mayo de 1876, partiendo desde Uruguay. La mayor parte de la carne transportada provenía de Fray Bentos, específicamente del Saladero Liebig’s (conocido luego como Anglo), una empresa que décadas más tarde alcanzaría fama mundial como «la cocina del mundo», al convertirse en el principal abastecedor de productos cárnicos durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Previo a su partida de Montevideo, el navío había arribado al Río de la Plata, pasando por Buenos Aires, tras su viaje desde Le Havre, una ciudad portuaria en Francia.
Fue en la década de 1990 cuando el Instituto Nacional de Carnes (INAC), la entidad que coordina la cadena cárnica uruguaya desde el productor hasta el consumidor y que opera tanto a nivel nacional como internacional, estableció oficialmente el 29 de mayo como el Día de la Carne en Uruguay. Según explicaciones brindadas a El Observador, la finalidad de esta iniciativa fue dedicar un día específico en el calendario anual para destacar la relevancia de la carne en la alimentación humana y su significativo papel en la economía del país. Como parte de las conmemoraciones, el INAC ha lanzado recientemente un video institucional titulado «Día de la carne: el viaje que cambió la historia del Uruguay» y anunció un evento oficial para este viernes 29. En dicho acto, Gastón Scayola, presidente del INAC, compartirá detalles sobre recientes negociaciones en China y se presentarán dos programas clave: el Programa de Nutrición y Salud (Uruguay) y una Nueva Promoción (para la Unión Europea).
Bajo el lema «Una fecha para celebrar lo que somos», el INAC conmemora este año el 150 aniversario del histórico viaje del buque Le Frigorifique, rindiendo tributo a los profesionales del sector y reafirmando la identidad nacional ligada a esta actividad. Para subrayar la importancia de la industria, el instituto ha informado que la cadena agroindustrial de la carne emplea al 10% de la fuerza laboral activa del país, contribuye con el 10% del Producto Bruto Interno (PBI) y se consolida como el principal producto de exportación de Uruguay.
En 2025, el sector cárnico registró un ingreso récord de US$ 3.250 millones por exportaciones, posicionándose como el principal componente dentro del total de bienes exportados por el país (superando a la celulosa y la soja), que ascendió a un máximo histórico de US$ 13.493 millones. Uruguay despachó 693.528 toneladas de carne (peso embarque) de todas las variedades, con las ventas de carne bovina representando el 83,41% de la facturación total. Este sector no solo es dinámico y generador de múltiples impactos económicos, sino que también posee una destacada importancia social al constituir una fuente crucial de empleo, abarcando el 50% de la mano de obra agroindustrial del país. De esta forma, contribuye significativamente a la distribución de la riqueza a lo largo y ancho del territorio nacional. La producción cárnica uruguaya se distingue por su avanzada complejidad logística y comercial, que permite transformar un animal en una diversidad de productos, cada uno con destinos, usos culinarios, valores y demandas específicas. La exportación de cortes y subproductos a más de 56 naciones demuestra que la estrategia va más allá del volumen, implicando una lectura detallada de los mercados y una valoración minuciosa de cada componente del animal.
A lo largo de sus casi seis décadas, el INAC ha sido un pilar fundamental para la cadena cárnica nacional, impulsando la promoción comercial, estableciendo estándares de calidad, representando al país y facilitando las habilitaciones necesarias. Todo ello con el fin de asegurar que el compromiso con la calidad sea palpable y verificable en cada etapa del proceso. Actualmente, la carne uruguaya goza de un prestigio mundial, valorada por su método de producción natural, su sistema de trazabilidad individual y su firme compromiso con el bienestar animal y la sostenibilidad ambiental. Este 29 de mayo se conmemora, por tanto, el surgimiento de una industria que no solo ha delineado la trayectoria económica del país, sino que también es un pilar de su tradición, historia y parte esencial de la identidad nacional, según resalta el INAC en su comunicado.
La agroindustria cárnica uruguaya, con un hato de 11,6 millones de vacunos y 4,8 millones de ovinos, no solo abastece la demanda interna de estas y otras carnes (como la aviar y porcina), sino que también es el motor de miles de empleos, tanto directos como indirectos. Su funcionamiento se basa en el esfuerzo de productores y trabajadores distribuidos en más de 40 mil establecimientos ganaderos, con la fase de industrialización llevada a cabo en aproximadamente 40 frigoríficos, tanto nacionales como de capital extranjero, que exportan a una multitud de mercados. El INAC ha destacado la trascendencia nutricional de la carne, basándose en investigaciones del Servicio de Recién Nacidos del Centro Hospitalario Pereira Rossell, que subrayaron la vital importancia del hierro en la infancia temprana para el desarrollo neurológico y psicomotriz. El consumo de carne resulta particularmente favorable, dada la riqueza de nutrientes esenciales que aporta: proteínas, hierro, vitamina B12, zinc y omega 3 (presentes en carnes rojas de animales criados a pastoreo) son algunos de sus componentes fundamentales. Las proteínas son indispensables para el crecimiento, la regeneración de tejidos y el fortalecimiento del sistema inmunitario, siendo cruciales para el desarrollo físico y mental. El hierro, un mineral vital, es esencial para la producción de hemoglobina, el elemento clave de los glóbulos rojos que transportan oxígeno. Esta función lo hace fundamental para la salud, mejorando el rendimiento deportivo y la resistencia. La Vitamina B12, hallada exclusivamente en productos de origen animal, contribuye a reducir la fatiga; su deficiencia crónica puede llevar a problemas hematológicos (como anemia perniciosa), gastrointestinales y neurológicos. El video institucional por el Día de la Carne, titulado «Día de la Carne: el viaje que cambió la historia del Uruguay», es una de las piezas comunicacionales recientes del INAC para conmemorar este significativo aniversario.
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