Recientemente, fuerzas policiales llevaron a cabo operativos especiales con el fin de retirar de circulación motocicletas que eran buscadas, estaban ligadas a delitos o carecían de la documentación necesaria. Como resultado de estas intervenciones, más de tres mil vehículos fueron confiscados, generando una interrogante clave: ¿cuál sería el destino de este considerable volumen de motos retiradas?
Para abordar esta cuestión, el Ministerio del Interior estableció una colaboración con Burgues, una cooperativa reconocida por su enfoque en la sostenibilidad social y ecológica. Esta organización se encarga del desmantelamiento y la clasificación de las motocicletas incautadas. Según explicó Juan Iervolino, coordinador de la cooperativa, el proceso inicia con la clasificación de las unidades al llegar, seguido de la extracción de todos los fluidos y, posteriormente, el desarme completo.
Los componentes que son recuperables se comercializan a empresas dedicadas a los metales y la fundición, mientras que los materiales inservibles son remitidos a la gestión final de residuos de la Intendencia de Montevideo. Iervolino precisó que entre el 80% y el 85% de cada motocicleta puede ser aprovechado comercialmente. Es fundamental destacar que las piezas obtenidas no se venden como repuestos en el mercado; la cooperativa proporciona informes que aseguran la trazabilidad de cada componente desarmado y su destino final.
Fundada en septiembre de 2020, la cooperativa Burgues está conformada por 26 socios y siete empleados, con una marcada vocación de inclusión social. Sus filas incluyen a hombres y mujeres que previamente vivían en situación de calle o se dedicaban al reciclaje informal. Cecilia Vargas, una de las coordinadoras, compartió cómo su ingreso a la cooperativa transformó su vida. Antes, subsistía recolectando desechos en la calle para cubrir las necesidades básicas de sus hijos, viendo en la «basura un oro». Afirmó que esta oportunidad la capacitó y la ayudó a «salir adelante».
Por su parte, Tahiana Rodríguez, socia fundadora, resaltó el significativo crecimiento personal que conllevó este proyecto. «Aprendí mucho, conocí gente, un crecimiento tremendo», expresó, enfatizando que, aunque fue un camino difícil, la satisfacción final fue inmensa. Su visión a futuro es la de generar nuevas fuentes de empleo, y subrayó cómo tener un trabajo estable y un horario fijo ha sido «totalmente transformador», demostrando que «sí se puede».
De esta manera, las motos incautadas por la Policía siguen un camino que aúna el control estatal, el reciclaje de materiales y una valiosa oportunidad laboral para personas que buscan reencauzar sus vidas.
Fuente: Enlace Original

Dejar una contestacion