El reciente temporal que azotó Salto tendrá repercusiones en el costo de diversas hortalizas, un fenómeno que ya suele ocurrir en invierno, incluso sin eventos climáticos tan severos. Se ha anticipado cuándo podría sentirse este impacto en los valores.
Se proyecta que la influencia del fuerte temporal del 18 de julio en Salto sobre los precios de ciertos productos hortícolas comenzará a sentirse aproximadamente a mediados de agosto, según declaraciones de la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) a El Observador.
Diego Romero, responsable de Información Comercial en la UAM, señaló que se prevé un incremento de precios superior al habitual hacia el final del invierno y principio de la primavera. Aunque no afectará a todos los productos, la situación no sugiere un desabastecimiento generalizado. Explicó que este evento climático adverso se produjo en un periodo donde naturalmente la oferta disminuye y los precios de hortalizas sensibles al clima invernal suelen subir, dado que la menor luz y las bajas temperaturas ralentizan su crecimiento.
Romero añadió que este invierno ha resultado más desafiante de lo acostumbrado. El temporal ocasionó daños considerables, lo que llevó a la declaración de emergencia para el sector granjero en Salto, permitiendo la asistencia a los afectados. Un informe preliminar del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) reveló que alrededor de 300 explotaciones agrícolas sufrieron deterioros, en algunos casos totales y en otros parciales, en sus infraestructuras de producción.
Cabe destacar, sin embargo, que un número considerable de productores no sufrió los efectos del temporal y continúa sus actividades sin interrupciones, garantizando producción y comercialización. En las zonas afectadas, se ha procurado aprovechar al máximo la cosecha inicial, distribuyendo al mercado aquellos productos que lograron madurar y cumplir con los estándares, como tomates y morrones.
Romero reiteró que el impacto se manifestará a mediano plazo, como se había previsto. Esto se debe no solo a la pérdida de producción de las plantas dañadas, sino también al hecho de que el ciclo de cultivo en esta época del año requiere aproximadamente dos meses desde la formación del fruto hasta su punto ideal de recolección.
**Pico de Precios en Setiembre y Octubre**
Históricamente, el valor máximo del tomate suele registrarse en septiembre y octubre. Esto se explica porque su formación ocurre en pleno invierno, un periodo con escasa polinización, y su arribo al mercado coincide con el comienzo de la primavera, que trae temperaturas más favorables y mayor demanda. Dadas las condiciones actuales, es probable que este año el precio tope de esta hortaliza, una de las más cultivadas y comercializadas, alcance niveles aún más altos.
Es relevante señalar que el temporal, con ráfagas de viento de hasta 130 km/h, destruyó o afectó gravemente numerosas estructuras de protección, como invernaderos, en una de las principales regiones productoras de Uruguay. Esta zona es crucial durante el invierno, ya que provee la mayor parte de las hortalizas a minoristas y consumidores.
**El Peso de Salto en la Oferta**
La importancia de Salto en la producción agrícola es notoria: entre 2021 y 2025, en el mes de septiembre, Salto aportó en promedio el 93% del tomate redondo y el 85% del morrón rojo al mercado. Esta predominancia se destaca especialmente en los meses invernales, considerados críticos por las condiciones climáticas.
**¿Hortalizas con Precios Bajos?**
Sobre la variabilidad de precios en el mercado, Romero comentó que, a pesar de las subas esperadas, actualmente algunas hortalizas de hoja, como lechuga, acelga, espinaca, así como las coles (coliflor, repollo, repollitos de bruselas), mantienen precios accesibles. Estos cultivos demuestran mayor resistencia a las condiciones invernales típicas.
**Fluctuaciones en la UAM**
El informe más reciente del Observatorio Granjero, con datos del 27 de julio, indicó movimientos de precios en el mercado mayorista. Se observaron bajas en el valor de tomates, morrones, brócoli, acelga, lechuga Crespa, berenjenas, pepino, ajíes catalanes, chauchas, papas y mandarinas. En contraste, se registraron aumentos para cebollas, boniato, zanahoria, remolacha de calibres grandes, zucchini, frutilla y mandarinas.
**Importaciones y Contrabando**
Frente a este panorama, el MGAP informó que sus autoridades y técnicos mantienen un seguimiento continuo del mercado para asegurar un abastecimiento adecuado. Se destacó que la importación de productos como papa, cebolla o boniato es más sencilla que la de tomates o morrones, debido a la mayor perecibilidad de estos últimos.
Una fuente del sector granjero también señaló el problema del contrabando de productos, que no solo perjudica a los agricultores sino que implica un riesgo sanitario. Este ilícito tiende a intensificarse cuando los precios internos del mercado son elevados.
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