La Intendencia de Montevideo (IM) ha implementado una nueva estrategia para fortalecer la cadena de suministro alimentario local, conectando directamente a productores rurales con las ollas populares de la capital. Esta iniciativa, que comenzó a operar este lunes 31 de agosto de 2026, ha sido calificada como un avance significativo por las autoridades municipales.
Liber López, director de la División de Desarrollo Rural de la IM, subrayó el carácter inédito de esta gestión, enfatizando que el programa representa «un hito» a nivel departamental. López expresó la gran satisfacción que genera este proyecto al asegurar la provisión de alimentos frescos, seguros, nutritivos y sabrosos para los beneficiarios, al mismo tiempo que ofrece un canal de comercialización justo y eficiente para los agricultores locales.
Para la implementación exitosa de este proyecto, se han articulado esfuerzos entre diversas entidades. El Departamento de Desarrollo Económico de la IM, a través de su División de Desarrollo Rural, encabeza la coordinación con los productores. Paralelamente, el Departamento de Desarrollo Social, mediante su Programa Alimentación —conocido popularmente como ‘Programa Ollas’—, gestiona la demanda y distribución a los puntos de asistencia. La Sociedad de Fomento y Defensa Agraria (SFDA) actúa como intermediaria y garante para los granjeros, asegurando la entrega del volumen requerido y la concreción de la demanda.
Esta sinergia beneficia a dos pilares fundamentales de la sociedad montevideana. Por un lado, los participantes de las ollas populares reciben productos agrícolas de alta calidad, que van directamente desde los predios de origen. Por otro lado, los agricultores de la zona rural capitalina encuentran una vía de comercialización estable y beneficiosa para la venta del fruto de su trabajo, fortaleciendo así su economía y promoviendo la producción local.
En cuanto a la operatividad, López detalló que la adquisición se organiza en tres categorías principales: tubérculos como papa y boniato, hortalizas como la zanahoria, y frutas de estación, que inicialmente incluyen manzanas y mandarinas. Se estima que el volumen de compra semanal oscilará entre 1.500 y 2.000 kilogramos. Una característica fundamental y destacada de este esquema es la cadena de distribución directa: los productos son recogidos en los predios de los agricultores y entregados sin intermediarios a las ollas populares. «Es todo fresco, recién salido de las chacras; el camión va directamente desde los productores al destino, con una intervención mínima de actores, limitada a los agricultores, la Intendencia y los consumidores», afirmó López, enfatizando la frescura y eficiencia del proceso.
En su fase inicial, la iniciativa ha involucrado a 11 productores rurales. Sin embargo, existe la intención de expandir progresivamente este número, en coordinación con la SFDA, para incorporar a más granjeros según las necesidades del Programa Ollas y la disponibilidad estacional de productos. La visión central de esta propuesta, según concluyó el director, es garantizar que «lo que llegue a la mesa de los consumidores provenga siempre, y de forma fresca, directamente de los campos de nuestros productores del Montevideo rural».
Fuente: Enlace Original

Dejar una contestacion