El mercado de granos se presenta con dinámicas variadas, donde la colza emerge con un desempeño destacado, mientras que la soja experimenta un período de ajustes y el trigo se mueve en un entorno de alta volatilidad. Este panorama se enmarca en las recientes cifras oficiales de Uruguay, que revelan una disminución del 50% en la producción de soja de la última zafra, mientras que el maíz exhibió una mayor resistencia con una caída del 24%.
**Colza, el Cultivo Destacado**
En la última semana, las precipitaciones en zonas agrícolas de Estados Unidos generaron una presión a la baja sobre los precios de la soja y el maíz. Por contraste, la colza (o rapeseed) experimentó un notable impulso. Factores como su actual cosecha en Europa, la fluctuación del precio del petróleo, la apreciación del euro frente al dólar y las persistentes tensiones geopolíticas en Medio Oriente, con el consecuente bloqueo del Estrecho de Ormuz para el tránsito marítimo, contribuyeron a su fortalecimiento.
Este grano oleaginoso sobresalió con un incremento del 4,3% en el mercado Matif de París, recuperando 27 dólares por tonelada y cerrando en 620 dólares/t. En Uruguay, las cotizaciones siguieron esta tendencia ascendente, alcanzando los 540 dólares por tonelada, superando las expectativas iniciales de siembra para el que se ha consolidado como el cultivo de invierno de mayor extensión este año.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) proyectó para este jueves una siembra de colza de 343.153 hectáreas. De acuerdo con la Dirección de Estadísticas Agrícolas (DIEA) del MGAP, esta superficie representa el 42% del área total de cultivos de invierno, superando al trigo (33% o 268.540 ha) y la cebada cervecera (22% o 185.000 ha). Sin embargo, actores del sector agrícola expresan discrepancias con estas cifras, sugiriendo que la superficie de oleaginosas de invierno podría ser mayor, acercándose a las 400.000 hectáreas que Urupov, la asociación de semilleristas, estima para colza y carinata. Asimismo, operadores del mercado observan una menor siembra real de trigo y cebada en comparación con las estimaciones gubernamentales.
**Volatilidad en el Trigo**
En contraste, el trigo vivió una semana de marcada inestabilidad, finalizando con cotizaciones similares a las de la semana anterior. La atención del mercado se centró en la región del Mar Negro, donde los conflictos entre Rusia y Ucrania, con ataques a embarcaciones, infraestructuras portuarias y petroleras, continúan alterando los flujos comerciales justo en el pico de la temporada de cosecha.
Paralelamente, el índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó esta semana sus niveles más elevados desde marzo de 2022, impulsado principalmente por los aceites y, en el último mes, por el propio trigo. La FAO también emitió una advertencia sobre el riesgo de una crisis alimentaria global, atribuyendo un posible aumento de precios de los granos a la conjunción de los conflictos bélicos y el impacto del fenómeno de El Niño en la producción agrícola.
**Ajuste en la Soja**
El precio de la soja en la Bolsa de Chicago experimentó una segunda semana consecutiva de ajustes, cerrando el viernes en 430 dólares por tonelada para la posición más cercana y en 445 dólares/t para el futuro de julio de 2027, lo que representa una disminución moderada de aproximadamente el 1%. En el mercado uruguayo, la soja disponible se cotiza en 410 dólares, mientras que la de la próxima cosecha se ofrece a 400 dólares, manteniendo una diferencia considerable respecto a los precios internacionales. La reanudación de compras de soja estadounidense por parte de China contribuyó a frenar caídas mayores, y el aceite de soja reflejó esta estabilidad con un incremento semanal del 1,5% en Chicago.
**Cifras de la Zafra Uruguaya: Soja y Maíz**
Los datos preliminares oficiales de la cosecha de verano en Uruguay confirman el severo efecto de la sequía. El informe de la DIEA del jueves indicó un rendimiento promedio de 1.721 kg/ha para la campaña 2025/26, una reducción del 45% en comparación con la zafra anterior (3.121 kg/ha, un pico histórico). La producción total se calculó en 1.975.817 toneladas sobre 1.147.803 hectáreas, lo que implica una baja cercana al 50% interanual. La soja de segunda siembra (536.000 ha con 1.562 kg/ha) fue la más perjudicada, mientras que la de primera (585.000 ha con 1.801 kg/ha) demostró una resistencia ligeramente superior. Las regiones más fértiles, como Soriano y Colonia, responsables de hasta el 40% de la producción nacional, sufrieron el mayor impacto por la escasez hídrica.
Por su parte, el maíz exhibió una mayor capacidad de adaptación. El rendimiento medio de los maíces de primera fue de 5.088 kg/ha en 110.933 hectáreas, y el de segunda alcanzó los 4.549 kg/ha en 105.078 hectáreas. Un factor clave fue el riego: el 20% de la superficie de primera siembra (17.672 ha) fue irrigada, logrando un promedio de 11.680 kg/ha, lo que elevó el rendimiento general de primera a 5.745 kg/ha. A pesar de una disminución del 24% en el rendimiento con respecto al año anterior, este resultado se valora como un éxito relativo dadas las condiciones de sequía. Esteban “Tato” Hoffman de Unicampo destacó que «se le ha tomado la mano al maíz», señalando que la variabilidad en los rendimientos se ha reducido a la mitad en la última década, en gran parte gracias a la mayor implementación de sistemas de riego. Para la próxima campaña, los distribuidores de semillas anticipan una superficie mínima de 300.000 hectáreas de maíz (superando las 252.918 ha previas), con planes de adelantar la siembra a finales de agosto, si las temperaturas lo permiten.
**Girasol con Perspectivas de Exportación**
El cultivo de girasol de primera siembra también mostró un desempeño favorable en el año seco, con rendimientos cercanos a los 1.700 kg/ha y un contenido de aceite que osciló entre el 53% y 54%, lo que añadió más del 20% al precio base. Los agricultores comercializaron el girasol de la pasada zafra a un promedio de 570 dólares por tonelada, consolidando a esta oleaginosa como la de mayor rentabilidad en el verano. Para la campaña 2026/27, ya se han implementado programas comerciales. Cargill, por ejemplo, ofrece un esquema que abarca insumos personalizados, logística, comercialización garantizada, flexibilidad en la fijación de precios y financiamiento hasta la cosecha. El precio actual de referencia es de 435 dólares/t, pero con las bonificaciones por contenido de aceite, puede superar los 530 dólares/t.
**Recuperación del Precio del Arroz Exportado**
En cuanto al arroz, las solicitudes de exportación de julio sumaron 132.000 toneladas, un 6% menos que en el mismo mes del año anterior, que registró una cosecha histórica en volumen, según datos de Aduanas. Entre abril y julio, el total exportado fue de 425.155 toneladas, 28.000 menos que hace un año. No obstante, el aspecto más relevante es la significativa recuperación de los precios: el promedio mensual ascendió de 382 a 461 dólares por tonelada. Esta mejora se atribuye, en parte, al incremento en la proporción de arroz blanqueado exportado, que pasó del 32% al 35% del volumen total, el nivel más alto en diez meses. Los ingresos de julio alcanzaron los 60,8 millones de dólares, sumando 479 millones en el último año móvil, con un promedio de 406 dólares por tonelada en ese periodo.
En el sur de Brasil, el precio del arroz superó los 14 dólares por bolsa. Este panorama se ve reforzado por el precio récord en India en diez meses, con una subida mensual del 18% y el valor más alto desde marzo de 2024. Los precios de exportación de julio indican un cambio de rumbo en el mercado global, con incrementos en Asia y la región, debido a los riesgos en la producción en el sudeste asiático, exacerbados por El Niño. En el Mercosur, se anticipan reducciones considerables en las áreas de siembra debido a los elevados costos en Argentina, Paraguay y Brasil, con una disminución leve prevista también para Uruguay.
Fuente: Enlace Original

Dejar una contestacion