El escarabajo *E. fornicatus* emerge como nueva amenaza forestal en Uruguay, impulsando acciones coordinadas mientras persiste la lucha contra el picudo rojo

En un momento en que la preocupación por el picudo rojo aún no ha cesado, las instituciones uruguayas están intensificando esfuerzos para enfrentar una nueva plaga forestal: el escarabajo *Euwallacea fornicatus*. El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Facultad de Agronomía (FAGRO) de la Universidad de la República (UDELAR) han organizado una capacitación gratuita y abierta, enfocada en la detección temprana y el control de este insecto invasor.

La jornada técnica está programada para el jueves 28 de mayo, a partir de las 9:00 horas, en el Anfiteatro del Campus Regional Noreste DGETP-UTU, ubicado en el km 496 de la ruta 5 en Rivera.

Este evento busca ofrecer formación detallada sobre el barrenador polífago *Euwallacea fornicatus*, un escarabajo de ambrosía originario de otras latitudes que ya ha sido identificado en el país. Dada su consideración como una plaga emergente, la vigilancia y el monitoreo precoces son esenciales para salvaguardar la salud de los bosques nacionales, según informaron fuentes a El Observador.

La actividad cuenta con el respaldo de la Dirección General Forestal (DGF) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Participarán especialistas en sanidad y entomología forestal del INIA, la Universidad de la República y la Universidad de Buenos Aires, quienes compartirán información actualizada sobre la situación del barrenador en Uruguay. Se abordarán temas cruciales como su identificación, biología, métodos de monitoreo y estrategias de vigilancia sanitaria.

El impacto potencial de esta plaga es significativo, ya que puede afectar a cientos de especies arbóreas. Sin embargo, se presta especial atención a dos sectores productivos clave en Uruguay: el *Eucalyptus*, fundamental para la industria forestal maderera y celulósica, tanto para el consumo local como para la exportación; y los cítricos, un componente vital de la producción agrícola nacional, destinado al mercado interno y a las exportaciones.

Desde el INIA, se destacó que la capacitación está dirigida a profesionales técnicos, empresas del rubro, gobiernos departamentales y a todos los actores involucrados en la gestión del arbolado urbano y la sanidad forestal. El objetivo es que adquieran las herramientas para reconocer los síntomas, entender las vías de propagación y fortalecer las capacidades de detección frente a esta incipiente amenaza.

La emergencia de esta nueva plaga se produce en un contexto de persistente lucha contra el picudo rojo (*Rhynchophorus ferrugineus*), otro invasor exótico que ha causado estragos en las palmeras de Uruguay. Esta situación llevó a la creación de un Grupo Asesor Ad Hoc de expertos para coordinar y fortalecer las acciones de combate.

El barrenador polífago, un escarabajo de ambrosía de aproximadamente 2,5 milímetros, proviene del sudeste asiático. Su modo de acción consiste en perforar troncos y ramas para construir galerías internas, e introduce un hongo simbiótico. Este hongo puede comprometer el sistema vascular de los árboles, provocando marchitez, muerte regresiva de ramas y, en casos graves, la pérdida total del ejemplar, explicó la Dra. Gabriela Piñeyro, investigadora del Sistema Forestal de INIA.

La primera detección en Uruguay fue alertada en marzo de 2023 por el Dr. Martín Bollazzi de FAGRO, en un *Acer japonicum* del Jardín Japonés de Montevideo. Posteriormente, en octubre de 2024, se confirmaron nuevos focos en un *Ficus sp.* del arbolado urbano de Rivera, y estos hallazgos fueron documentados en el artículo “Increasing breeding host range and fast spread across Uruguay reveals the invasion potential of Euwallacea fornicatus (Coleoptera, Scolytinae) in South America”, publicado en la revista NeoBiota.

Según Piñeyro, si bien la plaga está presente en el país, su distribución aún no es generalizada, pero posee un alto potencial de expansión si no se detecta y gestiona a tiempo. La investigadora enfatizó que uno de los principales factores de riesgo para su propagación es el transporte de madera, restos de poda, leña o plantas infestadas.

«La prevención depende en gran medida de una detección rápida, la eliminación adecuada del material afectado y la prohibición de trasladar restos infestados a otros lugares», indicó Piñeyro, añadiendo que, ante cualquier sospecha, es imperativo informar a las autoridades competentes y remitir muestras para su análisis.

El INIA ha mantenido una línea de investigación sobre la identificación, fenología, ecología química, monitoreo y manejo de escarabajos de corteza y ambrosía durante varios años. La gestión de *E. fornicatus* se ha integrado en el Proyecto ProFor. En este marco, y en coordinación con empresas de la Sociedad de Productores Forestales (SPF) y el MGAP, se instalaron trampas en 2024 para monitorear su presencia, distribución, fenología y la eficacia de los atrayentes. Además, el instituto ha desarrollado una cartilla técnica específica sobre este escarabajo, en colaboración con investigadores de Uruguay, Argentina y Estados Unidos, e ha impulsado diversas actividades de capacitación y transferencia de conocimiento.

«La estrategia más robusta es el manejo integrado, con un fuerte énfasis en la vigilancia, el saneamiento y la contención», subrayó Piñeyro, quien extendió una invitación a participar en la capacitación programada para la próxima semana, cuyas inscripciones están disponibles en el enlace facilitado.

Fuente: Enlace Original

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