El Futuro de la Soja 2027: Precios Superiores a US$ 400 en un Mercado de Granos Vigoroso

El mercado de granos concluyó la semana con incrementos significativos en los valores de la colza y el maíz, mientras que la soja mostró solidez y el trigo mantuvo su cotización, a pesar de haber alcanzado picos bianuales y experimentar ajustes por toma de ganancias. Estos movimientos posicionan a la soja de la cosecha 2027 en hasta US$ 420 por tonelada, un nivel inesperado hasta hace pocas semanas. El arroz, por su parte, ha consolidado un alza del 10% en el último mes.

El resurgimiento del petróleo, superando nuevamente los US$ 100 por barril esta semana, inyectó un nuevo dinamismo en el sector de las oleaginosas. La cotización de la soja en la Bolsa de Chicago alcanzó el viernes su punto más alto desde enero de 2023, situándose en US$ 458 por tonelada para la primera posición, reflejando un avance semanal del 3,6%. Esta tendencia se trasladó a Uruguay, donde la soja disponible llegó a US$ 430 por tonelada, con menos del 10% de la producción restante por comercializar. En un panorama de granos en ascenso que registran precios récord en Uruguay, la soja de la futura cosecha de 2027 ya se negocia en un rango de US$ 415 a US$ 420 por tonelada.

El mercado de granos, especialmente el de soja y maíz, experimentó una notable actividad en Brasil a mediados de semana, con volúmenes de transacción significativos y cotizaciones muy atractivas. Paralelamente, en Estados Unidos, los cultivos de colza y maíz encaran otra semana con altas temperaturas y proyecciones de precipitaciones insuficientes, factores que refuerzan el optimismo en el mercado. El maíz, en particular, escaló un 4,3% en Chicago durante la semana, pasando de US$ 175 a US$ 182 por tonelada. Esta escalada se atribuye a las crecientes preocupaciones climáticas en EE. UU. y Europa, donde, por ejemplo, las olas de calor en Francia han deteriorado la condición del maíz bueno/muy bueno del 40% al 38% esta semana, contrastando con el 69% del año anterior. Además, las dificultades en el comercio marítimo en la región del Mar Negro continúan ejerciendo presión alcista sobre el precio de este cereal forrajero.

Después de un fuerte impulso alcista que llevó a la colza en el mercado Matif de París a acumular un 8% de ganancia en julio, el contrato de noviembre se encontró con una barrera técnica significativa al aproximarse a los € 568 por tonelada el viernes. Esto provocó una oleada de ventas automáticas que atenuó rápidamente su valor. La posición de febrero de 2027, crucial para la venidera cosecha de colza en Uruguay, se corrigió de su máximo de tres años de € 561,75 (registrado el jueves) a € 550 por tonelada. Esto equivale a US$ 625, considerando la paridad euro-dólar del viernes de 1,1368, la más débil para la moneda europea en más de un año. A pesar de esta corrección, la colza finalizó la semana con un saldo positivo respecto al viernes anterior. En el ámbito nacional, el repunte reciente posibilitó asegurar precios de US$ 560 por tonelada, impulsado también por el repunte del petróleo. Este valor supera notablemente la previsión de US$ 505 por tonelada estimada para la zafra actual durante la siembra otoñal. Cabe destacar que esta baja, aunque considerable en volumen, es atribuible a la toma de ganancias por parte de los inversores y no a una modificación en los fundamentos del mercado, que siguen siendo sostenidos por factores como el conflicto bélico y las condiciones climáticas de las últimas tres semanas.

El arroz muestra una consolidación en su tendencia ascendente, lo que podría generar un panorama más favorable para la próxima siembra en Uruguay. Durante el jueves y viernes, los precios superaron los US$ 13 por bolsa en Rio Grande del Sur, culminando en un incremento mensual del 11% y alcanzando el nivel más alto desde mayo de 2025, época en la que el valor estaba en declive. Este cereal acumula ya tres semanas consecutivas de recuperación. La escasez de oferta por parte de los agricultores, la demanda de las industrias para reconstituir sus inventarios y un mercado de exportación revitalizado son los pilares que sustentan esta dinámica de precios.

El trigo diciembre experimentó un aumento de US$ 40 por tonelada en julio, llegando a su máximo de US$ 265 el miércoles 22. No obstante, en los dos días subsiguientes, una toma de ganancias provocó un ajuste de US$ 10, finalizando la semana con un valor muy similar al del viernes previo. Este impulso alcista del trigo impulsó a la cebada en Uruguay, que, gracias a las subas del último trimestre, elevó su precio estimado de US$ 233 en abril (antes de la siembra) a US$ 260 por tonelada esta semana, reduciendo su rendimiento de equilibrio de 4.100 a 3.600 kilos por hectárea. La caída del trigo se produjo tras una jornada de alta volatilidad, donde previamente había tocado máximos de dos años, impulsado por la intensificación de ataques a puertos e infraestructura en el Mar Negro. Sin embargo, las decisiones de los operadores antes del fin de semana y los rumores de una posible disminución de las tensiones bélicas motivaron el retiro de ganancias, reforzando una breve tendencia a la baja, aunque las amenazas de conflicto siguen siendo un factor de soporte para el mercado. Los productores de cebada han fijado precios para un 25% a 30% de su producción estimada, un volumen superior al usual, posible gracias a la transparencia del mercado que sigue las cotizaciones del trigo diciembre en Chicago. La principal limitación para mayores fijaciones radica en la incertidumbre sobre la calidad del grano al momento de la cosecha, especialmente en un año Niño con potenciales lluvias excesivas en primavera, lo que afectaría el rendimiento maltero, según indican las malterías. En contraste, el trigo de la próxima cosecha no consigue superar los US$ 220 por tonelada, afectado por una situación regional que difiere de los indicadores de Estados Unidos.

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