Uruguay, con su robusta economía sustentada en el sector agroindustrial, se enfrenta al imperativo de transformar su dependencia de las precipitaciones en una gestión hídrica estratégica. Esta visión fue el eje central de la exposición de Tabaré Aguerre, presidente de la Comisión Ejecutiva Interministerial para Asuntos del Riego (CEIAR), ante legisladores en el Parlamento. La CEIAR presentó una propuesta integral para optimizar la recepción, almacenamiento, administración y uso del agua, buscando garantizar la disponibilidad del recurso incluso en épocas de escasez.
Aguerre, exministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, articuló esta necesidad en una frase contundente: «Debemos asegurar que el agua que hoy abunda pueda ser aprovechada cuando escasea». Esta declaración acompañó la presentación de la estrategia de la CEIAR para impulsar el desarrollo del riego en Uruguay, realizada el jueves 13 de agosto ante la Comisión de Ganadería de la Cámara de Senadores.
La sesión parlamentaria contó con la participación de Aguerre, acompañado por delegados de los Ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca; Ambiente; Economía y Finanzas; e Industria, Energía y Minería, lo que subraya la naturaleza interministerial de la comisión.
Subrayando la relevancia de la instancia legislativa, Aguerre, con una trayectoria destacada como productor agropecuario y expresidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), enfatizó que el progreso del riego en el país demanda ineludiblemente un enfoque de política de Estado. Se delinearon directrices estratégicas e instrumentos que conforman un conjunto de medidas destinadas a estimular la inversión privada en infraestructura de riego.
Entre las iniciativas clave se destacó un programa de fomento del riego multipredial. Su propósito es generar reservas hídricas que permitan la participación de productores que, por sí solos, carecen de la escala o las condiciones topográficas para construir embalses propios. A esto se suman beneficios fiscales, instrumentos tarifarios específicos para el costo de la energía eléctrica, la creación de una ventanilla única para proyectos de riego y un plan de desarrollo de capacidades técnicas, que también beneficiarán a los sistemas de riego ya existentes.
Aguerre recalcó la importancia de aprovechar el agua para incrementar la productividad agrícola y reducir la vulnerabilidad frente a los déficits hídricos, un escenario exacerbado por la variabilidad creciente y los eventos extremos del cambio climático. A modo de ejemplo, la reciente sequía de 2022-2023 ocasionó un impacto económico estimado en US$ 1.800 millones.
El programa de fomento del riego multipredial, delineado por la CEIAR, incluye el respaldo a la estructuración de modelos de negocio entre distintos actores privados, la formulación de un nuevo marco normativo (con artículos en la Rendición de Cuentas y futuros decretos), y una promoción diferenciada en la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (COMAP) para incentivar las inversiones en esta área. En el ámbito energético, se ha avanzado en el diseño de un producto comercial que se ajusta a las características estacionales y a la relación entre costos fijos de potencia y el costo energético actual. La denominada «ventanilla única» se erigirá como una herramienta esencial para agilizar y organizar la tramitación de permisos de uso del agua, concesiones, apoyos fiscales y la optimización de la infraestructura eléctrica.
Actualmente, la CEIAR tiene bajo estudio diversos proyectos piloto, destacándose las obras previstas en Arroyo El Águila y Río San Salvador (Dolores), en Palo a Pique (Treinta y Tres), y en dos predios del Instituto Nacional de Colonización (INC): La Casilla y El Timote.
Al concluir la presentación parlamentaria, Aguerre insistió en que el desafío primordial para Uruguay radica en la reconfiguración de su modelo de gestión hídrica. Reiteró que, como país agroindustrial, «no podemos seguir esperando la lluvia; debemos recibirla, almacenarla, administrarla y utilizarla estratégicamente». Y añadió, «es imperativo lograr que el agua que hoy nos sobra pueda ser utilizada cuando nos falta». Finalmente, se subrayó que la protección ambiental se concibe como un componente intrínseco en el diseño y manejo de los sistemas de riego, buscando maximizar los beneficios productivos a la vez que se minimizan los impactos sobre los recursos naturales y el ecosistema.
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