Guillermo O’Brien, quien preside la gremial de productores de arroz en Uruguay, destacó el beneficio inicial que el país ha obtenido para sus exportaciones del cereal al continente europeo. Este logro se da tras la reciente activación provisional del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Aunque el impacto actual es moderado, O’Brien anticipa un aprovechamiento considerable en el corto plazo.
Esta perspectiva optimista se fundamenta en la oportunidad de exportar arroz ya elaborado y envasado para la venta al consumidor final, bajo una «marca país». Esto permitiría optimizar los beneficios arancelarios, respaldado por la sólida reputación de Uruguay como proveedor confiable de arroz en mercados europeos exigentes.
La relevancia de Europa como destino se evidencia en datos de 2025 (periodo marzo-noviembre de la Asociación Cultivadores de Arroz – ACA), donde la UE se posicionó como el segundo mercado más grande para el arroz uruguayo (solo superado por México), contribuyendo con el 21% del total de divisas generadas, equivalente a US$ 86 millones por 163 mil toneladas a un valor FOB de US$ 527 por tonelada. Además, Uruguay XXI reportó que en 2026, los ingresos por exportaciones de arroz alcanzaron los US$ 529 millones, situando al rubro en el sexto lugar del ranking general de exportaciones, encabezado por la carne vacuna.
O’Brien, en una conversación con El Observador, contextualizó que en 2019 el Mercosur consiguió una cuota de 60 mil toneladas de arroz para acceder al mercado europeo sin aranceles. Esta negociación, que consideró un éxito, contó con la participación de la ACA, la Gremial de Molinos Arroceros y el Ministerio de Relaciones Exteriores, con la embajadora Valeria Csukasi, actual subsecretaria, liderando la gestión desde Cancillería. Tras la formalización del acuerdo entre ambos bloques, sellado el 17 de enero en Asunción y en vigor provisional desde el 1° de mayo, se ha abierto un periodo de discusiones internas en el Mercosur para definir cómo se distribuirán esas 60 mil toneladas, con plazo hasta septiembre. Este volumen total se implementará gradualmente, con 10 mil toneladas anuales. Para el año 2026, dado que la activación fue en mayo, la cuota prorrateada para todo el Mercosur se estableció en 6.677 toneladas. En virtud de su posición como principal exportador a Europa incluso antes de este acuerdo, Uruguay logró gestionar los permisos necesarios para asegurar una porción mayoritaria de esta cuota inicial, un 63%, equivalente a unas 4.000 toneladas.
Anualmente, Uruguay suele enviar a Europa unas 200 mil toneladas de arroz con un arancel reducido, ya que se trata principalmente de arroz cargo o integral, con escasa elaboración, lo que implica el pago de unos 40 euros por tonelada en impuestos. Por ello, el beneficio económico inmediato no se considera de gran envergadura. O’Brien lo resumió como «montos pequeños, aunque indudablemente positivos dentro de esa escala».
No obstante, O’Brien rápidamente enfatizó que «la expectativa más grande es que, a partir del próximo año y una vez definida la distribución final del cupo, Uruguay pueda capitalizar su parte con arroz totalmente procesado, como el arroz blanco, presentado con una marca nacional para su venta directa en supermercados. Actualmente, este tipo de producto enfrenta aranceles significativamente más altos, de US$ 195 por tonelada». Con esta estrategia, «es donde realmente podríamos generar una diferencia económica sustancial», sentenció el líder de la gremial arrocera uruguaya.
La producción de arroz de Uruguay este año alcanzó cerca de 1.5 millones de toneladas, cultivadas en una superficie de casi 164 mil hectáreas y con un rendimiento promedio cercano a los 9.200 kg por hectárea. Más del 90% de esta producción se destinará a mercados externos, consolidando a Uruguay como el sexto mayor exportador de arroz a nivel global.
Fuente: Enlace Original

Dejar una contestacion