12 de abril de 2026
5:00 hs
Por Blasina y Asociados
El mercado de granos se caracteriza por una notable divergencia de tendencias esta semana. La soja y la colza experimentan un fortalecimiento significativo tanto a nivel local como en Chicago, en marcado contraste con el debilitamiento del trigo. Esta volatilidad responde en gran medida a la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente, que mantiene a los precios de las oleaginosas bajo la lupa de las negociaciones diplomáticas, mientras que el cereal toma un rumbo opuesto.
La soja, el cultivo más abundante en Uruguay, concluyó la semana con ganancias en la Bolsa de Chicago, superando los US$ 400 por tonelada en el mercado interno. Este repunte se produce en una semana donde el trigo registró una caída del 4,3% y el maíz un descenso del 3%. Un factor clave para el impulso de la soja fue el incremento del 5,3% en el precio de la harina en Chicago, lo que empujó al grano a cotizar US$ 437,7 por tonelada en la posición de julio de 2026, una referencia para la próxima cosecha uruguaya.
Adicionalmente, la depreciación del dólar en Brasil, que alcanzó su punto más bajo en dos años, cercano a los 5 reales por dólar, restó competitividad a las exportaciones brasileñas, estimadas en 15,8 millones de toneladas para abril, contribuyendo a la suba de la soja estadounidense. La oleaginosa acumuló un aumento del 1% respecto al viernes anterior, tras una semana marcada por las repercusiones del conflicto en Medio Oriente y la expectativa ante las negociaciones de fin de semana en Pakistán, en un ambiente de tregua frágil que, paradójicamente, presionó a la baja el petróleo y el dólar.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) impulsó el avance de la harina de soja al elevar la estimación de la demanda interna de 38,5 a 39,2 millones de toneladas, sumándose a una robusta demanda de exportación proyectada en 17,5 millones de toneladas. De esta forma, la harina tomó el relevo del aceite de soja, que descendió desde sus precios máximos en tres años la semana anterior, debido a la liquidación de contratos por parte de inversores que tomaron ganancias.
**Perspectivas de la soja para Uruguay y la región**
El USDA proyecta para Uruguay una producción de soja de 1,95 millones de toneladas, cultivadas en una superficie de 1,25 millones de hectáreas y con un rendimiento promedio de 1.560 kilos por hectárea. Los exportadores nacionales anticipan un movimiento de entre 1,7 y 1,9 millones de toneladas en la zafra que iniciará tan pronto como las condiciones climáticas lo permitan. En el puerto de Nueva Palmira, se prevé un volumen de soja de 2 millones de toneladas, lo que representa la mitad del volumen del año anterior. Para la zafra 2027, el USDA estima una expansión de la siembra en 50 mil hectáreas, alcanzando 1,3 millones, y, basándose en el promedio quinquenal, proyecta una producción de 2,8 millones de toneladas.
En Argentina, el USDA mantiene su pronóstico de cosecha actual en 48 millones de toneladas, con un rendimiento superior a los 3.000 kilos por hectárea. Para el próximo año, se espera una moderación en los rendimientos y, con una superficie sembrada casi un millón de hectáreas mayor que la actual, se alcanzaría una producción de 49 millones de toneladas en 2027.
**Trigo a la baja: un ajuste de 7,5% en diez días**
El trigo continuó su tendencia descendente, acumulando una caída del 7,5% en los primeros 10 días de abril. La cotización de diciembre de 2026, referencia para la cebada en Uruguay, se situó en US$ 224,7 por tonelada, el valor más bajo en un mes. Las proyecciones del USDA resultaron desfavorables para el mercado triguero, al pronosticar un aumento en los stocks de Estados Unidos, contrariamente a las expectativas de los operadores que esperaban una reducción. La producción y las existencias globales también fueron corregidas al alza.
De cara a la siembra, Estados Unidos reducirá su área de trigo a la menor en más de un siglo. Asimismo, se observa una disminución en la intención de siembra en los principales productores del hemisferio sur, como Argentina, Australia, e incluso Brasil y Uruguay, debido a los elevados costos de los fertilizantes que merman la rentabilidad del cultivo. En Uruguay, las cotizaciones de referencia para el trigo se mantuvieron en US$ 190 por tonelada, mientras que la cebada cervecera se negoció entre US$ 225 y US$ 230. Las malterías ya han anunciado sus planes comerciales para la cebada, anticipando un incremento en el área sembrada respecto al año pasado.
**La colza marca la diferencia en el invierno**
En el mercado europeo, la colza experimentó un ajuste en euros, pero el fortalecimiento de la moneda europea frente al dólar impulsó al alza las cotizaciones en Uruguay, que alcanzaron los US$ 512 por tonelada, el valor más elevado desde junio de 2025. La colza y otras oleaginosas se posicionan como opciones más atractivas que los cereales para la próxima zafra de invierno, que se presenta desafiante por un incremento de costos de alrededor del 20%. Esto eleva los rendimientos de equilibrio necesarios para asegurar un margen económico a niveles cercanos a los récords históricos: entre 4.700 y 4.900 kilos por hectárea para el trigo, 1.800 para la soja y entre 4.000 y 4.200 Kg/ha para la cebada, antes de la renta.
Se prevé que se sembrarán todas las hectáreas posibles de colza, camelina y carinata que permitan las rotaciones y la disponibilidad de semillas. Las estimaciones del USDA proyectan una producción de 530 mil toneladas de colza, lo que podría traducirse en aproximadamente US$ 270 millones en exportaciones con los precios actuales. El plan de carinata para 2026/27 aún no se ha definido, y su concreción será clave para las decisiones de los productores.
**Otros cultivos en la región**
En Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario actualizó sus proyecciones para el maíz, elevando la cosecha de 62 a 67 millones de toneladas, superando las expectativas iniciales. En Brasil, el arroz experimentó un ascenso a US$ 12,55 por bolsa, en respuesta a la apreciación del real. En Uruguay, el avance de la cosecha de arroz alcanzó el 61% del área en la última semana, mostrando mayor agilidad que en 2025 y superando el promedio de las últimas tres zafras, según el relevamiento de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA).
Fuente: Enlace Original

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