Mercado del ganado gordo en pausa: Frigoríficos ajustan valores a la baja, pero la carne exportada sostiene su firmeza

Las recientes ofertas de precios de la industria frigorífica por el ganado destinado a faena han experimentado una nueva y marcada caída, generando un rechazo generalizado por parte de los productores, quienes se niegan a aceptar las nuevas cotizaciones.

A pesar de la celebración de la Expoactiva Nacional, que concluye el sábado, el mercado del ganado gordo se caracteriza por una marcada presión a la baja en los precios, contrastando con la favorable valoración de la carne en los mercados de exportación. Las principales plantas faenadoras han propuesto valores inferiores a los de la semana precedente, lo que ha paralizado aún más la actividad comercial, en un contexto de escasa disponibilidad de animales y precipitaciones beneficiosas para los criadores.

Los ajustes tarifarios de la industria han sido consistentes con los observados la semana anterior, con las principales empresas aplicando rebajas de entre 15 y 20 centavos por kilo tanto para novillos como para vacas. Federico Constantin, de la firma Alejandro Ilundain y directivo de ACG, describió el mercado del ganado gordo como de “oferta extremadamente limitada, la cual se contrajo aún más ante las nuevas propuestas de precios”.

Actualmente, la industria propone rangos de precios para el novillo que oscilan entre US$ 5,10 y US$ 5,20 por kilogramo, mientras que para la vaca se sitúan en torno a los US$ 4,80. Estas “propuestas han sido rechazadas” por los productores, según señaló el operador. Los plazos de entrega son variables, extendiéndose desde una semana hasta veinte días, posterior a Semana de Turismo, aunque aún se concretan remisiones de ganado acordadas previamente a cotizaciones más elevadas.

Según los datos más recientes de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), el precio promedio del novillo gordo experimentó un descenso de 17 centavos, pasando de US$ 5,67 a US$ 5,50 por kilogramo. Los mejores novillos de exportación también vieron su cotización ajustada, de US$ 5,74 a US$ 5,54. En cuanto a las vacas, la corrección a la baja fue de 24 centavos, de US$ 5,40 a US$ 5,16 por kilo, lo que representa una disminución del 4,5%. Las vaquillonas, por su parte, registraron una caída de US$ 5,54 a US$ 5,37 el kilo en los promedios de ACG de la semana anterior, a pesar de ser una categoría con creciente participación en la faena y una robusta demanda por parte de los corrales.

La disminución de la oferta y la atenuación de la demanda se manifiestan en las cifras de faena, que, si bien repuntaron levemente respecto a la semana precedente, alcanzaron apenas 41.039 cabezas de ganado. Numerosas plantas industriales se encuentran sin operar o con volúmenes de actividad reducidos. A partir del 24 de marzo, el frigorífico Canelones (Minerva) cesará sus operaciones hasta finales de abril, y desde el 30 de marzo, el frigorífico San Jacinto también interrumpirá su actividad. En las primeras dos semanas de este mes, la faena acumulada fue de 77.894 animales, lo que implica una contracción del 5,3% en comparación interanual. Ariel Núñez, de Freire Negocios Rurales, explicó que “el ajuste se ha logrado mediante la abstención de faenar. La estrategia de la industria para moderar el mercado ha sido suspender la actividad de faena, pero esta situación no puede prolongarse indefinidamente”.

Durante la semana reciente, la relación entre el precio del ganado en pie y el de exportación descendió a 1. La industria ha manifestado que, considerando los precios actuales de la carne exportada, el valor de equilibrio para el novillo debería situarse en aproximadamente US$ 5 por kilo. En el ámbito internacional, la demanda china de carne vacuna mantiene su fortaleza, tanto en volumen como en precio, con cifras de importación para el primer bimestre que confirman un récord histórico. La Unión Europea también exhibe una demanda robusta. Estados Unidos se posiciona como el principal destino de las exportaciones de carne uruguaya en lo que va del año, aunque el volumen total de colocaciones a todos los mercados ha disminuido un 8,7% en 2026. Según datos preliminares del Instituto Nacional de Carne (INAC), el precio semanal de exportación de carne vacuna alcanzó los US$ 5.962 por tonelada, y US$ 5.489 por tonelada en los últimos 30 días móviles, cifras cercanas a los picos históricos.

La significativa corrección a la baja en el ganado gordo, sumada a la solidez de los precios de los terneros, ha provocado que la relación de reposición se eleve de 1,29 a 1,35, un récord en dos años que favorece a la cría. Los terneros, en este contexto, han alcanzado valores históricos tanto por kilogramo como por cabeza. Históricamente, la relación flaco/gordo se sitúa en torno a 1,25. Las precipitaciones pronosticadas para el sábado brindarán un alivio a los productores del sur del país, un factor crucial para el ganado de reposición en plena temporada de terneros, donde la oferta ha aumentado. No obstante, este segmento aún no ha asimilado completamente el ajuste que experimenta el ganado gordo. Ariel Núñez señaló que “durante enero y febrero, la exportación de terneros no mostró gran dinamismo, pero desde inicios de marzo se observan cotizaciones atractivas. Un ternero de 220 kilos se comercializa aproximadamente a US$ 3,80, y se han registrado ofertas por vaquillonas Angus de menos de cuatro meses de preñez y dos dientes, en el entorno de los US$ 1.100. También existe interés en terneras de razas definidas, con precios cercanos a los US$ 3,50”, refiriéndose a las transacciones de ganado en pie para exportación.

El sector de los corrales experimenta mayor tranquilidad. Núñez proyecta una consolidación de la baja en la reposición, argumentando que “hay mayor oferta y el clima seco persiste, acercándose el otoño”. En cuanto al futuro inmediato del ganado gordo, Constantin anticipa una continuidad en la escasez de oferta. “A estos valores, los productores no están dispuestos a desprenderse de sus animales, y si se concretan las lluvias previstas para el sábado, diría que menos aún”, afirmó. No obstante, Ariel Núñez considera que, a pesar de los ajustes, la tendencia general del mercado es de estabilidad. “Observo un mercado firme, con una demanda de carne atractiva (…),” comentó, añadiendo que “lo que se necesita es un poco más de lluvia” para asegurar el forraje futuro. Núñez concluyó que “la industria optó por una estrategia de reducción para evitar un alza desmedida de precios, pero la demanda, el mercado y el interés de compra están presentes”.

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