Nueva asignación de campos del INC en Artigas prioriza a las mujeres rurales

El Instituto Nacional de Colonización (INC) ha informado sobre una nueva entrega de terrenos, localizada en Artigas, con una extensión de 309 hectáreas, diseñada para favorecer específicamente el acceso a la tierra por parte de mujeres. Esta iniciativa busca asegurar que más personas puedan establecerse y desarrollar actividades productivas en el ámbito rural.

Esta adjudicación representa la segunda fase del programa “Tierra de Mujeres”, una propuesta concebida para fortalecer la autonomía económica de las mujeres campesinas mediante la facilitación del acceso a la propiedad de la tierra. El proyecto, presentado bajo el lema «Tierra para vivir y trabajar en el campo», busca robustecer la producción tanto familiar como comunitaria, al mismo tiempo que promueve la equidad de género.

Alejandro Henry, presidente del INC, explicó que la estrategia del instituto subraya la importancia de las mujeres y los jóvenes en el medio rural. Destacó el papel fundamental de la mujer en este entorno e indicó que el actual llamado tiene como objetivo simplificarles el acceso a la tierra. La convocatoria está dirigida a unidades de producción asociativa y a unidades de producción familiar que requieran disponer de parcelas. Para los emprendimientos asociativos, se requiere la conformación por tres o más mujeres, mientras que, en el caso de las unidades familiares, la titularidad de la fracción deberá estar a nombre de la mujer postulante, independientemente de su estado civil.

Karina Henderson, directora en Colonización, complementó que el plan estratégico revaloriza la función de las mujeres en el campo, reconociéndolas como productoras y como beneficiarias de políticas públicas orientadas a mejorar su independencia económica. Adelantó que la aspiración del gobierno es que al menos la mitad de las adjudicaciones durante este período se realicen a favor de mujeres.

Para inscribirse, las solicitantes deberán presentar un proyecto productivo que sea viable y se ajuste al perfil del llamado. En el caso de unidades productivas asociativas, es indispensable contar con un estatuto o acuerdo organizativo que establezca su integración exclusiva por mujeres. Aquellas que postulen como unidades de producción familiar deberán figurar como titulares de la fracción. Asimismo, se exige el compromiso de trabajar directamente en la parcela adjudicada y participar en todas las instancias de capacitación, acompañamiento técnico y seguimiento.

Desde Colonización, se detallaron los beneficios para las mujeres que resulten adjudicatarias, incluyendo la disponibilidad de créditos para capital productivo y asistencia técnica con una perspectiva de género. También se contemplan descuentos en el alquiler de la tierra, con plazos que faciliten la instalación y consolidación de la producción, así como acuerdos diseñados para asegurar la capitalización del emprendimiento durante su fase inicial.

Fuente: Enlace Original

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