El exmandatario Julio María Sanguinetti asistió al velatorio de Ruben Rada, donde estuvo acompañado por los legisladores colorados Andrés Ojeda y Tabaré Viera. Durante su presencia, Sanguinetti manifestó que su visita tenía el propósito de expresar sus condolencias a la familia y rendir tributo a «este gigante de la música popular, profundamente arraigado en la identidad de nuestro pueblo, que supo vocalizar sus sentimientos, pasiones, jubilos y pesares».
Sanguinetti describió a Rada como un «renovador» y reflexionó sobre la posible trayectoria del músico si hubiera optado por una formación académica. «No estoy seguro de que hubiera conservado su esencia. Nos preguntamos hasta dónde habría llegado con estudios musicales, aunque es incierto. Quizás habría sacrificado esa espontaneidad que lo condujo a su lugar de privilegio y a la creación de sus distintivas fusiones de géneros», comentó.
Recordando sus encuentros personales, el expresidente afirmó que Rada era «siempre muy afable, respetuoso y poseía esa chispa característica, esa media sonrisa cautivadora». Destacó también que ambos compartían la pasión por el club Peñarol, una afinidad que, según Sanguinetti, «sin duda, los unía profundamente». «La masiva respuesta popular, visible hoy en las calles de Montevideo, es una clara manifestación de la trascendencia de estos pilares culturales para la sociedad en su conjunto», agregó.
Sanguinetti subrayó el profundo simbolismo de Rada: «Él encarnaba algo de gran relevancia: la negritud, un concepto abordado por Pedro Figari y por el propio Rada. La valorización de la condición de ser negro como una cualidad y una fortaleza», expresó. «Su significado es inmenso y particular en este país, a menudo incomprendido desde una perspectiva externa. Cuando tenía catorce años, en la época del Maracanazo, para mí Obdulio Varela, ‘el negro jefe’, representaba la figura de Artigas. Ruben Rada es, a su manera, también un Artigas para muchos uruguayos», concluyó el exmandatario.
Fuente: Enlace Original

Dejar una contestacion